Al borde de la matera
Al borde de la matera hay dos cebollas y Adán se come una manzana, un sopapo de arrogancia para quien se llama como se llama
Al borde de la matera se sienta a tomar un vino, esperando el silbato del tren de la noche; el llamado a lista del cobarde, el tiquete de ida sin retorno
Hay un inquilino viviendo sin pagar, si no se me pareciera ni me faltara al respeto en el espejo, lo había corrido ya de aquí, del borde de la matera
Aferrado al oxido de sus puertas, esperando que pase por la calle alguien que no me sostenga la mirada, veo mi futuro acercarse al borde de la matera





